La decepción es algo que desde hace algunas semanas se a encarnado a mi corazón dejandolo sin respirar por muchas ocaciones, por primera vez en mi vida me eh sentido tan utilizada y tan hueca que por momentos me creí ser la fantasía creada por una muñeca de porcelana, me creí ser tan solo el sueño imposible de un mortal caido que en el limbo crea un sinfin de historias para satisfacer sus ganas de vivir. Las lágrimas no pueden llenar el vacio que siento, y cada vez que lo recuerdo, me dan ganas de morir de una vez... si antes pense estar mal, ahora ya no se si podre volver a ver con los mismos ojos de antes, ya todo es demaciado diferente al cercano pasado.
Como deseo poder tener el control del tiempo, poder adelantar las cosas, quitar todos esos tragos tan amargos que te deshacen el alma entera, quisiera no poder saber verdades que ahora se...
Como deseo poder borrarme de la memoria todos esos horribles recuerdos que durante la noche me sucumben y me hacen doblegarme del dolor, estoy conciente de que todas esas cosas son las que forman y formaran mi manera de ser y de pensar pero es que a veces, en mi agonía me pregunto si en verdad es necesario tanto sufrir para poder llegar a ser feliz...? Me miento al decirme a mi misma (como una manera de consolarme) que no es verdad, que todo sigue siendo como antes, pero muy dentro de mi se que no es verdad.
Antes creí vivir en una mentira, antes pensaba que mi mundo habia sido destruido, antes no miraba mas alla del suelo, pero ahora... ahora me siento completamente destrozada, ya no soy capaz de sonreir ante la mirada de la sociedad, perdi mi facilidad para mentir, no sabia lo bien que estaba hasta que empeore, día a día trato de mejorar, trato de volver pero mas que claro me ah quedado que ya nada volverá a ser como antes.
Las fuerzas me han quedado muy mal esta vez.
Ya no quiero más, ya no voy a hacerlo más, esto no es vida, tratare de mentir, me obligare a fingir, todo sea por el bienestar ajeno no? .....
Peace out...
its happening
martes, 24 de agosto de 2010
martes, 3 de agosto de 2010
Réquiem
Por las tardes, mientras la lluvia choca con frecuencia el reves de mi ventana, suelo pensar en el futuro, veo con detenimiento el reflejo de mi rostro que el vidrio transparente me regala...no me agrada mucho a decir verdad. Me duele tanto admitir que me haces falta...y me duele aun mas el saber que simplemente a ti no te interesa, porque ni siquiera estas enterado de mi existencia. Me avergüenza el hecho de aceptar que no sé exactamente el momento en que puse toda mi fe en ti, en que todos mis sueños dejaron de relacionarse con mi felicidad y empezaron a relacionarse con tu felicidad, lo primero que pensaba por la mañana era en la falta que me hiso tu calor en la fria noche...cuando veia la primera estrella del anochecer, mi deseo no era sino el tenerte junto a mi...me bastaba verte a lo lejos dentro de mi mente, me conformaba simplemente con imaginar la conformidad y lo acogedor que seria estar entre tus brazos, entre tus manos...pero...
Un día tus manos se volvieron cada vez mas frio, tu sonrisa cada vez se apagaba mas, y una tremenda necesidad de consolarte me volvia loca durante las largas horas que la noche me deparaba. Miraba con inpotencia como tu mirada se hacia mas falsa, y al verte a travez de este muro, notaba que llevabas todo un mundo en tus hombros... Sé que por mas que golpee, este cristal que nos separa, no se derrumbará nunca, tambien sé que aunque por mas que te llame, tu nunca te volverás a verme...a pesar de eso, a pesar de que nunca te llegue a abrazar, a pesar de que mis gritos jamás podras escuchar, aun así, te enviaré este réquiem, qué con las notas melancólicas que el viento me regalo, te eh compuesto.
Los mundos en donde estamos encerrados son completamente diferentes, tu rozas la felicidad de la libertad, mientras que yo vivo en una especie de jaula para aves, y seguramente no podre salir en mucho tiempo; las personas que me rodean parecen regocijarce al ver mi sufrimiento por tu ausencia, y yo ya estoy mas que harta, tantas señales eh mandado y ninguna respuesta eh recibido, tantas lagrimas eh derramado y todas parecen haber sido en vano... Puedo sentir la horrible sensación que produce un final predecido... yo sé bien que ya no estarás, y lo horrible de todo esto es que aun así me obligaran a vivir sin ti.
...
Los meses han pasado y tu clásica ausencia me sigue dañando como el primer día... lamentablemente me eh acostumbrado a las camas frías en la noche, a los atardeceres sin abrazos y a un despertar sin un beso... Sonará estúpido y demaciado trillado decir que sin ti la vida no vale la pena; el réquiem que te habia compuesto lo eh modificado, y al escucharlo recuerdo lejanamente cuando mi mente tenia en poder suficiente de traerte hasta aqui a mi lado...pero tal parece que al final, no era la persona tan fuerte que habia imaginado.
La horrible sensación de un final anticipado solo puede provocar... me siento frente al muro de cristal que nos separo durante una eternidad, pongo mi mano en el esperando inutilmente que tu vuelvas y te pongas del lado contrario del vidrio, las lágrimas se vuelven a acumular en mis ojos, nadando inagotablemente hasta que una le abre el paso a las otras e inundan mis mejillas y rostro en sí...
Suspiro lentamente y cierro los ojos, sabes... existe algo que siempre te quise decir, algo que nunca tuve el valor suficiente para gritarlo... "Te amaré para siempre"... fueron mis últimas palabras... tal vez mis palabras logren pasar estos muros, y estas fronteras que nos separaron, nos separan y nos separarán, y tal vez, solo tal vez, recibas mis palabras por pura casualidad... por eso, en mi lecho de muerte repito mis últimas palabras cantando el réquiem que compuse para ti... por eso quiero enviarte un réquiem...
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